DVV » Publicaciones » Educación de Adultos y Desarrollo » Ediciones » Número 55 » DAKAR: EDUCACIÓN PARA TODOS » Aspectos conceptuales centrales, estrategias y tipos de proyecto

Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarollo (BMZ)

El Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo (BMZ - Bundesministerium für wirtschaftliche Zusammenarbeit und Entwicklung) sintetizó en un documento los aportes brindados por el gobierno alemán y sus instituciones colaboradoras a la educación básica desde Jomtien. Al respecto, hubo algunas reuniones preparatorias en las que se presentó y se analizó el estado alcanzado. El texto completo en idioma inglés se encuentra disponible en la sede del BMZ y puede solicitarse a través de Internet (www.bmz.bund.de). El IIZ/DVV participó en el proceso de elaboración mediante la entrega de los materiales correspondientes.

Aspectos conceptuales centrales, estrategias y tipos de proyecto

La cooperación para el desarrollo en el área de la educación básica se basa —independientemente de los diferentes procedimientos aplicados en la cooperación técnica y en la cooperación financiera— en los principios generales de la cooperación alemana para el desarrollo, vale decir, la orientación a la pobreza, el aspecto del género, la acción participativa, el menor empleo posible de profesionales externos, aportes para una reestructuración sustentable del sector, consideración de todo el (sub)sector de la educación y definición de las intervenciones sobre la base de las debilidades estratégicamente relevantes de éste.

Aspectos conceptuales centrales

Así como la cooperación para el desarrollo en su totalidad se está reorientando desde un enfoque netamente técnico a una asesoría política y administrativa, en el área de la educación básica también se está prestando mayor atención a la asesoría política y sectorial; sin embargo, ello no significa desatender los productos pedagógicos y las soluciones de problemas pedagógicos, dado que a menudo su manejo convincente es lo que recién crea la confianza en la competencia, y esta confianza es un requisito imprescindible para los servicios ulteriores de asesoría. Las innovaciones pedagógicas y el perfeccionamiento de componentes del sistema constituyen el meollo de los cambios estructurales en el sector educacional de los países asociados.

El grupo meta de los proyectos de educación básica se compone fundamentalmente de los beneficiarios finales: niños en etapa preescolar, alumnos de enseñanza escolar primaria y secundaria, y jóvenes y adultos contemplados en proyectos de educación no formal. Los intermediarios a través de los cuales el proyecto llega a los grupos meta, pueden ser —en principio— las personas que trabajan en las instituciones del sector educacional, desde ministerios, universidades, institutos pedagógicos hasta las administraciones de educación locales y, naturalmente, las escuelas, pero también las ONG. Hasta ahora, la cooperación para el desarrollo se realiza —en gran parte— con instituciones estatales asociadas e intermediarias.

En comparación con la época anterior a Jomtien, se ha producido un desplazamiento y una ampliación de los aspectos conceptuales centrales. En tanto que hasta esa fecha se ofrecía básicamente sólo el desarrollo de planes de estudio y de material didáctico así como asesoría pedagógica y científico-educacional —casi exclusivamente a modo de cooperación técnica—, los aspectos conceptuales centrales a fines de los años noventa son:

  • la ampliación de la competencia del personal docente, supervisor y administrativo;
  • la supresión de un obstáculo central para la eficacia de la educación básica, vale decir, el problema de la lengua de enseñanza;
  • el mejoramiento de asignaturas relevantes;
  • el desarrollo organizacional y la asesoría política sectoriales específicas;
  • la creación y la ampliación de infraestructura escolar.

Estrategias

La estrategia tradicionalmente dominante es la de los clásicos proyectos sectoriales. En tanto que estos proyectos siguen dominando generalmente en el área de la cooperación técnica, la cooperación financiera se caracteriza hoy más bien por su orientación programática. Ello puede referirse a un cofinanciamiento en el marco de programas a nivel sectorial (SectorwideApproach – SWAP) o la participación en programas de inversión sectorial (Sector Investment Programme – SIP), en particular, del Banco Mundial.

En el área de la educación básica prácticamente no existen programas sectoriales propiamente tales realizados por la cooperación alemana para el desarollo, vale decir, programas relacionados con todo el sector, o sólo existen a modo de iniciativas con mayor o menor éxito. Lo mismo puede decirse respecto de los proyectos de cooperación técnica/financiera que se están realizando, por ejemplo, en países de alta densidad poblacional como Etiopía, Pakistán y Bangladesh. En Pakistán, por ejemplo, existen grupos de programas con varios componentes de cooperación técnica organizados como proyectos sectoriales, en los que se coordina la cooperación técnica con la cooperación financiera.

Tal como se sugiere con el concepto sectorial del BMZ (Ministerio Federal Cooperación Económica y Desarrollo), la orientación programática o bien los programas sectoriales son objetivos que, sin embargo, no se han materializado como estrategias elaboradas. El hecho de que en general existan relativamente pocos SWAP o SIP en el sector de la educación básica, también se debe al excesivo esfuerzo que significan para las capacidades de gestión y de implementación de los países asociados.

En vista de esta situación, no sorprende el hecho de que la inmensa mayoría de los proyectos de cooperación técnica y también la mayoría de los proyectos de cooperación financiera se realicen como proyectos sectoriales tradicionales. Los proyectos sectoriales ofrecen soluciones que, en términos absolutos o en el contexto nacional, representan innovaciones (por ejemplo, nuevos planes de estudio, mejores materiales de enseñanza/aprendizaje para los planes de estudio existentes, cursos para grupos meta esáeciales, métodos para la formación de profesores/profesoras, construcción de escuelas, métodos de planificación e implementación). Una estrategia de este tipo se enmarca en el modelo de «elaboración y ensayo de prototipos».

Con el objeto de hacerlos institucionalmente sustentables, estos proyectos se han ido ampliando con el tiempo, transformándose en un fomento sectorial complejo, en parte en un enfoque de nivel sectorial (SWAP). La paulatina y gradual expansión de los proyectos también le permite al país asociado ampliar respectivamente sus capacidades.

Para lograr que los proyectos sectoriales sean financieramente sustentables, se requiere formar asociaciones con instituciones bilaterales y multilaterales de la cooperación financiera. Los «prototipos» desarrollados y ensayados en los proyectos (por ejemplo, planes de estudio, libros, materiales para el perfeccionamiento de profesores y profesoras) deben producirse en las cantidades y números de ejemplares adecuados, e implementarse a niveles mayores, por ejemplo, a nivel distrital, regional o nacional, lo que generalmente supera las posibilidades de las organizaciones ejecutoras individuales o también de los donantes individuales. Por ello, es menester buscar y crear asociaciones sistemáticas, como en el caso de los proyectos de cooperación técnica/financiera, pero también con otras organizaciones y donantes. Los convenios o acuerdos preliminares con el Banco Mundial, pero también con la Unión Europea y otras organizaciones, son relativamente frecuentes.

Tipos de proyectos

Sobre la base de aspectos conceptuales centrales y estrategias dominantes, pueden describirse tipos de proyectos que predominan en el área del fomento bilateral de la educación básica por parte de la República Federal de Alemania, en particular, de su cooperación técnica.

Los proyectos para la educación intercultural bilingüe o para la enseñanza en la lengua materna apuntan al problema principal del sistema educacional de los países antiguamente colonizados, vale decir, al problema de la lengua de enseñanza, que para la mayoría es una lengua extranjera. Con proyectos en Latinoamérica y en África, la cooperación técnica alemana ha tenido una función precursora en esta área. Para África, la lengua extranjera constituye un elemento estratégico para elevar el nivel cultural de la población: si no se abandonan las lenguas coloniales como lenguas de enseñanza en la escuela primaria, será muy difícil aumentar la eficiencia y la calidad. Ello incide indirectamente en las capacidades de escolarización. En más de la mitad de los proyectos, la lengua de enseñanza es el tema central y lleva a proyectos altamente complejos, dado que la introducción de una nueva lengua de enseñanza tiene consecuencias para muchas áreas del sector. Estos proyectos siempre incluyen temas de desarrollo organizacional y de asesoría sectorial, elaboración de planes de estudio y de material didáctico, capacitación y perfeccionamiento de profesores y profesoras, y a menudo labores de relaciones públicas. La enseñanza en la lengua materna o bien la educación bilingüe son especialmente provechosas para las niñas.

Los proyectos para un fomento amplio del subsector üambién son altamente complejos. Se refieren siempre a las áreas del desarrollo organizacional sectorial específico, del mejoramiento de la gestión a nivel escolar, de la asesoría, de la capacitación y el perfeccionamiento de profesores y profesoras, y casi siempre comprenden medidas financieras — ya sea como parte del proyecto de cooperación técnica o a través de una cooperación técnica/financiera. El rol central de la enseñanza para el logro de buenos resultados de aprendizaje de alumnos y alumnas, ¸ la importancia de los profesores y las profesoras para la implementación de innovaciones, hace que estos proyectos se concentren a menudo en la formación de profesores y profesoras.

El tipo de proyecto capacitación y perfeccionamiento de profesores y profesoras se concentra en la formación local de profesores/profesoras, dado que así pueden cimentarse reformas de manera sustentable, también a nivel nacional. La gestión escolar y las medidas financieras tienen un rol insignificante en estos proyectos. Debido a la gran importancia del perfeccionamiento de profesores/profesoras por el efecto de la bola de nieve, para este tipo de proyecto y para el tipo de proyecto más complejo antes descrito, se desarrolló un método de monitoreo especial a modo de manejo de calidad.

Hasta ahora, sólo unos pocos proyectos de cooperación técnica se concentraban en un desarrollo organizacional y asesoría sectoriales específicos sin intervenciones pedagógicas directas. Por otro lado, la asesoría en el marco del diálogo sectorial con las instituciones nacionales involucradas, está ganando importancia también en lo que a los proyectos infraestructurales de la cooperación financiera se refiere. En estos proyectos, los componentes de la descentralización y del desplazamiento de la gestión educacional a niveles más próximos a las escuelas son esenciales. Al respecto, también cabe prestar especial atención a la relación entre los destinatarios (padres, barrio, pueblo) y la escuela y al fomento de las estructuras participativas correspondientes que contribuyen a configurar la oferta educacional de acuerdo con las necesidades de los destinatarios y a hacer que se perciba la importancia central de la educación en la vida cotidiana.

Existe una serie de proyectos que fomentan determinadas asignaturas escolares relevantes para el desarrolloý como la educación ambiental, las clases de ciencias naturales y asignaturas prácticas a modo de una preparación para la vida laboral. En el último tiempo, la orientación ambiental ha ganado importancia en comparación con las clases de ciencias naturales «puras», aunque ambos enfoques deberían integrarse, porque se fortalecen mutuamente.

Las clases orientadas al área laboral actualmente han perdido relevancia, entre otras razones, porque los conceptos aplicados anteriormente no pudieron generalizarse adecuadamente ni hacerse sustentables. Sin embargo, en África existe una gran demanda.

La educación no formal para jóvenes y adultos está siendo fomentada esencialmente por el IIZ/DVV y sólo en el último tiempo es abordada también por la GTZ (Sociedad para la Cooperación Técnica – Gesellschaft für technische Zusammenarbeit). A menudo, los proyectos del IIZ/DVV apuntan también a una alfabetización funcional de adultos. Ello se realiza con la colaboración de socios estatales y no estatales o con el apoyo de redes internacionales de esta área. La educación de adultos se entiende como parte del aprendizaje de por vida, y es fomentada por los socios respectivos —en su dimensión emancipadora— con objetivos diversos: calificación de profesionales, elaboración de materiales didácticos, fortalecimiento de la infraestructura institucional, fomento de programas de educación ulterior conducentes a un diploma, educación de mujeres y sensibilización frente al tema del trato igualitario de la mujer, capacitación y perfeccionamiento profesionales y orientados al trabajo, educación ambiental, educación para la paz y sobre derechos humanos.

Desde mediados de los años noventa, la GTZ también fomenta a niños y jóvenes que no han recibido educación escolar o que abandonaron la escuela antes de tiempo. Estos proyectos están concebidos específicamente para jóvenes y están orientados de manera integral al mundo del grupo meta respectivo y sus problemas, por ejemplo, niños que trabajan, niños de la calle, huérfanos de padres con SIDA o niños/as prostitutos/as.

Finalidad de la cooperación financiera a través del KfW (Kreditanstalt für Wiederaufbau – Instituto de Crédito para la Reconstrucción) es esencialmente la creación y la ampliación de la infraestructura escolar en un sentido estricto; en el área de la educación básica, ello se refiere principalmente a salas de clases, escuelas, institutos pedagógicos de los más diversos tipos y sus respectivas salas para las labores administrativas y funcionales. De este modo, contribuye a un acceso más amplio y mejorado a la educación básica para niños y niñas; especialmente las niñas se ven beneficiadas por una red escolar más densa, dado que por razones de seguridad no siempre pueden ir a escuelas más distantes.

A través de la creación y la ampliación de la infraestructura escolar en un sentido amplio, la cooperación financiera aporta —además de la infraestructura en cuanto a edificaciones— al equipamiento del establecimiento respectivo (mobiliario, equipamiento de laboratorio, etc.). Mediante el financiamiento de la adquisición o producción y la distribución de materiales didácticos en el sentido amplio, también se mejoran las condiciones para la enseñanza y el aprendizaje. Cabe mencionar los equipamientos de biblioteca tanto para la capacitación de profesores/profesoras como a nivel de colegio y comunidad, pero también los materiales didácticos para las clases de ciencias naturales orientadas al medio ambiente. Además, las medidas de inversión se complementan frecuentemente con el apoyo para la creación de sistemas de información para la gestión o fondos descentralizados para la mantención.

Ambos tipos de proyectos específicos de la cooperación financiera apuntan generalmente al fortalecimiento de las capacidades de autoayuda de las comunidades interesadas. A través de la creación de fondos se ofrecen incentivos para iniciativas propias de los padres y las comunidades en relación con la creación, ampliación y mantención de establecimientos escolares a nivel de comunidad.

Balance provisorio

Al término de la década de la educación básica y en espera de una evaluación mundial del desarrollo y del fomento de la educación básica por el Foro Mundial sobre Educación para Todos realizado en Dakar, Senegal, puede llegarse a las siguientes conclusiones provisorias al comparar los aspectos técnicos y conceptuales centrales descritos en el concepto sectorial del BMZ:

El aporte alemán se concentró esencialmente en el fomento de la educación básica escolar y contribuyó substancialmente a que en el año 1998 se matricularan 82 millones de niños —de los cuales 44 millones fueron niñas— más que en el año 1990. En cambio, hubo una disminución en el apoyo a la educación no formal y extraescolar de jóvenes y adultos. El fomento de la educación preescolar —excepto en un caso— tampoco fue objeto de proyectos fomentados por el Estado. La educación básica de niñas y mujeres como tema transversal fue abordada en casi todos los proyectos y, en casos particulares, también fue fomentada mediante proyectos específicos.

Además de los desafíos para el futuro que se desprenden de este balance, a inicios del siglo XXI se nos plantea principalmente la tarea de reflexionar sobre las consecuencias e implicaciones del HIV/SIDA para el desarrollo de la educación. También debería estudiarse el aporte potencial de la educación a la prevención de crisis y a la superación de conflictos. Por otro lado, cabe comprobar las posibilidades de las nuevas tecnologías de la información para la cooperación al desarrollo en general y como medio o tecnología para la enseñanza y el aprendizaje, o para satisfacer las necesidades básicas de aprendizaje de la gente del Sur.